Piange la mia ragazza

Esas dos hermosas piedras turquesa, que alguien decidió darte por ojos, ya no pueden contener más el agua. No esperes a que el brillo que les recorre se marchite con resignación y la calidez de tus palabras se llene de distancia y conformismo.

¡Llora de una vez mujer! Llora, porque verte caída allí es un martirio. Llora con el alma y grita con el corazón, finisce per prendere il dolore. No sigas escondiéndole al mundo esa pena, que mundo te ha visto el rostro y sabe que el alma teñida de negro llevas.

Llora mademoiselle, que la tristeza no se marcha aunque la corras. Mírate al espejo y asume la palidez que te ha dejado el amor ese, que por mucho que la tapes entre flores y rojeces, te invade con manía y se presente a los otros antes que tu piel.

Llora principessa, revela tu rabia contra tu bondad y maldice tu destino mientras preguntas al cielo perché l'amore ti ha portato qui e poi abbandona. Llora  entre mis brazos sin que te importe el tamaño de las lágrimas, llora sin reservas, piange la mia ragazza, piange. 


#ElTrovador
23/11/2010

Lamento Gitano

Preso de mi voluntad os conjuro con demencia. Os conjuro amor lejano, en nombre de los cuatro mandamientos gitanos, aunque siga arrastrándome entre deseos tiranos. Luna nueva de Abril, en ti abandono mis súplicas agonizantes y que al suelo vayan los pétalos marchitos que dejó en mi alcoba aquel querer.

Amansaos maldita desgracia que un buen día a mí llegaste, no quieras ser león bravo que cuando tú naciste, Dios nacido era. Con la paja de ésta escoba te hecho lejos de mi peculio, y que con la condena de las lágrimas a otro gitano atormentes. ¡Arde sal bendita! Arde en la lumbre como el árbol seco que quema el verano.

Desolación traicionera, ¡decidme de dónde venís! antes de abanad mis aposentos y robad de mí el vino aunque lo merezca. Sota de copas prestidigitadora, cambiad mi destino negro de falacia, antes que rueden mis carnes apuñaladas por la pendiente. Ay mi Guadalquivir, siete gritos, siete llantos yo te doy, escuchad mi lamento gitano antes que la luz tenue de éstos faroles, se apague llena de muerte, al llegar las doce. 


#ElTrovador
10/11/2010

Plegarias de un amante condenado

Sin proponérmelo la tortura continuada de amarte sobrepasó los límites racionales de mi entendimiento. Con saña, ataste mi alma a tus sentires de papel y sin reparos la dejaste posada en la cima de tu indecisión para que te esperara hasta el último de nuestros días. Jamás habrá peor prisión que aquella que se cumple con voluntad para celebrar el amor aquel que jamás estuvo y jamás volverá.

Siento por las tardes que tu recuerdo se desvanecerá, pero cuando comienzo sonreír esperanzado por la libertad, se redibuja tu rostro campante para recordarme la miseria que deviene de tu ausencia. Parece eterna la impaciencia que me aturde por tenerte aquí, aun sabiendo que nunca fuiste mía. Es amarte un drama pendenciero tan terrible como la inquisición.

Soy quien trata de desatar éstas redes, aunque mis esfuerzos parezcan en vano. Eres tu quien me pidió quererte, aunque partirías antes de haber llegado. Una y mil veces volví desnudo a tu regazo, sin importarme qué pensaría la concurrencia, y desnudo mil veces fui echado sin compasión.   

Quise arrepentirme alguna vez, pero cuando se apuesta el alma no se permiten arrepentimientos. Yo no quise juagar a vivir muriendo, ni tu toparte con mi sombra en tus días venideros, así que te ruego rompamos aquel juramento artífice de éste aplastante sortilegio. Desata, así sea con indiferencia, mis manos de tu espalda y como una caridad devuélveme la paz que me arrebata tu fallida presencia.

Desaparece de mis sueños como la lágrima que se seca al terminar la mejilla. Desdibuja de nuestros lienzos tu figura, borra de nuestra historia tus líneas, vuelve a la lejanía donde yacías cuando mis ojos te encontraron aquella tarde abúlica de otoño.

Ya no te pido que te quedes, mucho menos que me quieras, solo que enfiles tu barca lejos de mis riberas tanto como puedas…. Devuélveme la vida, que yo daré tranquilidad a tu conciencia negándome a seguir amándote. 


#ElTrovador
08/11/10

La escena del crimen

Pasaban las 9:00 AM cuando mi cuerpo cayó sin vida en medio de la habitación, aún sin aire me resignaba a creer la última imagen que mis ojos lograron capturar. Yacías allí frente a mi, con las manos ensangrentadas y una sonrisa displicente dibujada en el rostro.

Nunca me gustaron los domingos, aquel no fue la excepción. Rodeaste mi humanidad con precaución y hasta lograste mentir un par de veces más antes de disparar. Pareció aquello una emboscada perfecta de la que nunca me quise enterar.

Pocas horas antes dormías a mi lado, sin rastro alguno de arrepentimiento previo. Yo te observé hasta el amanecer, como siempre, y cerré los antes de tu despertar. Esperé con ansías el día aquel para amarte con desenfreno antes del atardecer, pero ni siquiera logré respirar hasta el mediodía.

Guardamos silencio antes que me desplomara, supongo rendimos tributo a mi estupidez y agasajamos tu astucia. No tardó mucho antes que llegaran otros a la habitación, por fin una lágrima quiso rodar por tu mejilla, pero un “no quise hacerlo” apresurado, detuvo tu llanto.

Entonces aquello comenzó a parecer un circo, algunos reían otros lloraban, y tu haciendo gala de tu elocuente histrionismo, juraste visitar mi tumba a diario. No dejabas de mirar mi cuerpo tendido, quizás pensaste que una vez más despertaría, pero no, no desperté.

Nunca visitaste mi tumba, nunca la visitarás. Nunca lloraste al notar mi ausencia sobre la cama, no llorarás. Nunca bebiste de mí como decías hacerlo, nunca lo harás. Nunca me amaste como llegaste a confesar, nunca me amarás.

Así, como el “te amo” que la ola borra de la arena, mi sangre se borró del tapete y sólo quedan tus huellas esparcidas por la escena del crimen para remembrar que en tus manos encontré quimérico querer y mi propia muerte.  


#ElTrovador
28/09/2010

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