“...Fue aquella noche en esa plaza antiquísima, con el alma empapada de lluvia y la boca yagada de sed, que todo cobró sentido para mi. Tanto esconderme en el miedo y por miedo perdi lo aquello que tuve y renuncié sin voluntad a todo cuanto tendría... Me quedé sin nada, incluso sin miedo. Encendería un cigarrillo para ahogar las penas, pero se ahogaron primero con el aguacero.... Comenzar, verbo infinitivo para unos, para mi adverbio de tiempo indefinido... Comenzar..... ”
09/FEB/2011
(Caracas, VE)
#ElTrovador

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