"Tocarte fue como acariciar un rayo de luna impregnado de luz y suavidad. Tu piel entre huellas y adornos esconder la madurez del río viejo y suspicacia del más profundo suspiro. Y de pronto tus dos ojitos azules me miraron con certeza, llenos de alegría, deseo y también tristeza, entonces supe que ansiado día de nuestra entrega llegó sin decirnos con premura expresa. Desbocado como el potro adolescente que recorre la sabana, acudí esa noche a sentir tu sabor a saborear tu néctar, y de pronto si mas garantía que la sangre que nos corre por las venas, pedí a los cielos hiciera aquella noche eterna ... Y eterna fue, y eterna es, porque te sigo amando, con el alma y también con el cuerpo, aunque no estés lejos ni cerca porque estas muerta".
09/SEP/2011
(Caracas, VE)
#ElTrovador
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