Mayo: El quinto de mis amores

Apareciste un día de mayo, te encontré sin buscarte y me hallaste sin esperarte.  Sabía que Mayo era el quinto mes, el quinto mes del año, el quinto mes de soledad. No albergué esperanza alguna, no me importaba que fuese mayo, ni los meses que habían pasado.

Fueron cinco copas las que te tomó abrir tu pecho y embelesarme por completo. El día se esfumaba con premura y así, sin darnos cuenta, llegó la media noche.  La medianoche que nos llevó al cinco, al cinco de mayo, una coincidencia que tampoco noté.

Recorrimos 50 kilómetros hasta llegar a mi destino y un no te vayas temeroso nos hundió en silencio. Cinco besos, de esos que encienden el alma, recibí de tus labios y cinco veces te dije adiós sin moverme del mismo sitio.

Finalmente te dejé, emborrachado de tu olor y conquistado por los cinco lunares que tienes en el rostro. Corrí al armario de mis recuerdos y al contar las cajitas donde guardo mis amores, encontré la quinta vacía. Así supe, que eras el quinto de mis amores.   


#ElTrovador
09/09/10
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