“Apareciste cuando el alma parecía agotada, cuando mis manos yacían duras y llagadas, cuando mis ojos casi cerrados huían de la luz. Apareciste con tus locuras de otoño, con esa suspicacia casi incleíble y tu mirada cálida como el verano. Apareciste con tus remedios sonrientes para el alma, con tus manos dispuestas a tomar las mías. Apareciste, sin más explicación, apareciste para cambiar la vida mía... ”
28/JUL/2011
(Caracas, VE)
#ElTrovador

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