“La luz se alejó del camino varias veces, pero no las suficientes para desorientarme. Caían las noches y se obscurecía el norte, pero no tanto como para dejar de verle. Caí de rodillas una y mil veces, pero con la dignidad suficiente para levantarme y seguir adelante. Cada piedra, cada lágrima y cada ampolla debió suceder...Quien no conoce la derrota no puede saborear el triunfo. Las heridas hacen al guerrero”
08/AGO/2011
(Caracas, VE)
#ElTrovador

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